index de escritos sobre lo que puede ser el museo
desde el disenso pragmático y la imaginación radical

Imaginar radicalmente: Los museos posibles

|

The world is not enough
But it is such a perfect place to start, my love
And if you’re strong enough
Together we can take the world apart, my love

The World is Not Enough, Garbage, 1999

¿Qué momento sino éste para decidirnos a hacer lo que siempre hemos querido, para dejar la persuasión, para rebelarnos a voluntad, para dar cuenta que mañana, que hoy más tarde, que el siguiente minuto es un capricho?

Pensamos que esto duraría un par de semanas, quizá, meses. Después de casi dos años, los días parecen ominosos: A punto de llegar a la fecha en la que podríamos reencontrarnos, la incertidumbre y la variabilidad de esta pandemia nos detiene en la evidencia de la desigualdad que hemos perpetuado.

En “Posterity has arrived” (“La posteridad ha llegado”), Robert Janes y Richard Sandell advierten, incluso antes de esta contingencia, sobre la realidad paradójica de los museos: llenos de oportunidades, libertades y claridad, a la vez de restricciones y caos, es tal el golpe de las influencias externas y de las inconsistencias internas que disminuye –y en casos, elimina– el ímpetu, la empatía y la visión (Janes & Sandell, 2019). Entonces “¿Qué hacer cuando no se puede hacer nada?”, una provocación de Encarna Lago y a partir de la que intento, más que un pase de lista, una chispa que inicie el incendio del museo endiosado y que, en el absurdo y contrasentido, destelle la posibilidad de otros1 desde nuestras narrativas, horizontes y potencias compartidas.

En la condición cambiante de la realidad2, este ensayo no se trata de un punto de llegada esperado, ni de un futuro acordado, sino de especular en el presente formas de subvertir a partir, alrededor o de espaldas a los museos y que, aunque –quizá– no se haya “permitido” como posibilidad, puede ser mejor (Haiven, M. & Khasnabish, A. 2014).

Para sacar al museo de su estancamiento, irrumpir el status quo, escapar la complacencia y la tiranía de la utilidad económica (Janes, 2007), es necesario imaginar radicalmente, animar la resistencia a favor de lo justo y común3. Hago una mención a la figura antagonista, siempre deseante, que ronda como alternativa y alteridad. Ésta no solamente especula, pregunta, reclama y derriba, sino que aprende en su hacer: La pregunta crítica, el comentario y la agencia extienden el alcance y la razón de los museos, pues señalan e intentan superar las estructuras que obstaculizan el devenir y la práctica ética; pasa de pelear en contra a pelear por (balam). Ese deseo y descontento, ese antagonismo es, precisamente, el que mantiene el latido del cambio.

En la imaginación radical, no importa lo que se tiene (presupuestos, instituciones, imposiciones) sino lo que se hace (desmantelar, desestabilizar, encontrar). No es tan solo una proyección ubicada en el futuro, sino es nombrar lo que no ha sido dicho, tener presente las historias que se han callado y reconocer que, ahora, el mundo debe ser de otra manera, una que es solidaria, responsable y mutua. Imaginar radicalmente es imaginar en colectivo (Haiven & Khasnabish, 2014).

Si descubres que rara vez te sientes confundidx y desafiadx,
entonces puede ser que estés operando desde un guion.

Aph Ko y Syl Ko

En la duda y en lo que puede ser, propongo un ejercicio de fabulación4 en el que podamos plantear ya no la idea de un museo sino de aquéllos que son posibles, que no sucumben ante la presión, sino cuya figura se disuelve en la emergencia de formas de cuidado colectivo. Espero su co-presencia para agregar a esta cuenta las prácticas deseadas, los procesos irrealizables, los propósitos compartidos, todo eso que puede ser.

  • ¿Qué si nuestros museos no se valieran de adjetivos para elogiarse sino de relaciones perdurables?, ¿qué si se tratara de una deriva de apegos y desapegos, de la posibilidad de conexión y acción5?
  • ¿Qué si usáramos el museo a voluntad?
  • ¿Qué si no importara lo que podemos perder (puestos, patrocinios, reputación)?, ¿qué es lo que realmente podemos hacer?
  • Y ¿si no existieran los sistemas de jerarquización por que se reconoce el expertise de cada persona?, ¿si promoviéramos la agencia en nuestrxs equipxs?, ¿qué si desdibujáramos los silos en los que nos organizamos?
  • ¿Podemos transformar de raíz las condiciones del museo estando dentro del mismo? (Sternfeld, 2016), ¿podemos meternos en las instituciones con toda nuestra paciencia y construir colectivamente estos lugares? (Hoff, 2019)
  • ¿Qué si lo que le sucede a nuestra gente fuera más importante que las preocupaciones institucionales? (Janes & Sandell, 2019), ¿podríamos actuar por justicia, más que por benevolencia?
  • ¿Qué si las imágenes que vemos en los museos nos quisieran decir otras cosas? ¿y si están incompletas?, ¿qué sucedería si las narraciones que vemos ahí pierden su validez?
  • ¿Y si rechazáramos la historia única? (Adichie, 2009), ¿podríamos contar otras historias, las que no están en los libros de texto?, ¿aquéllas que hubieran podido ser?, ¿aquéllas que ni siquiera conocemos?
  • Y ¿si habláramos de nuestros recuerdos con todas sus vulnerabilidades, en vez de lo que se nos ha dictado?, ¿cuántas versiones contarían nuestros archivos?, y ¿si no fuera una voz a la que hay que escuchar, sino el susurro y la bulla de quien reprocha, impugna y refuta, de quienes sistemática e institucionalmente se ha excluido?
  • ¿Qué si prescindiéramos de los departamentos de educación en la constitución de espacios colectivos de aprendizaje?6, ¿si los procesos de los museos no le pertenecieran a nadie?, y ¿si se tratara de poner el cuerpo para reflexionar, visibilizar y activar?
  • Y ¿si la co-responsabilidad, la correspondencia y el ser-con-otrxs fuera la condición de nuestra práctica?
  • ¿Podríamos renunciar al poder y a la idea de que el conocimiento que genera el museo es el más potente? (Morán, 2020)
  • ¿Qué si no quisiéramos instituir el museo sino comprometernos a actuar con lo que está pasando? (Altés, 2018)
  • ¿Qué si actuáramos desde lo que no necesariamente sabemos?
  • ¿Qué si nunca regresamos?, ¿si desaparecemos el museo?, ¿si nos quedamos sólo nosotrxs con otrxs?
  • ¿Qué si pudiéramos actuar de otra manera, pero juntxs? (Haiven & Khasnabish, 2014)
  • ¿Qué hacer si no podemos hacer nada?, ¿qué si hay futuro?, ¿qué historia habrá que contar?

Por todas las personas que recordamos, por las personas que nos quedamos, por todo lo que podemos hacer posible para y con otrxs.

Referencias

Adichie, Ch. (2009, julio). El peligro de la historia única, https://www.ted.com/talks/chimamanda_ngozi_adichie_the_danger_of_a_single_story

Altés, A. (2018). Architectures of Encounter, Attention and Care. Towards Responsible Worlding Action. En The Constituent MuseumConstellations of Knowledge, Politics and Mediation. Amsterdam: Valiz/L’internationale.

balam, s. (n.d.). radical imagination for social & ecological transformation [fanzine]

Haiven, M., & Khasnabish, A. (2014). The Radical Imagination. Social Movement Research in the Age of Austerity. UK: Bloomsbury Publishing.

Hartman, S. (2008, junio). Venus in two acts. Small Axe, 26(12), 1-14.

Janes, R. (2007). Museums, social responsibility and the future we desire. In Museum Revolutions. How museums change and are changed. NY: Routledge.

Janes, R., & Sandell, R. (2019). Posterity has arrived. En Museum Activism. NY: Routledge.

Jennings, G., Cullen, J., Bryant, J., Bryant-Greenwell, K., Mann, S., Hove, C., & Zepeda, N. (2019, septiembre 9). The Empathetic Museum: A New Institutional Identity. Curator. The Museum Journal(62), 505-526.

Morán, B. (2020). Radical Inclusion [conversación]

Sternfeld, N. (2016). Aprender desaprender. Obtenida de: Errata #16. Saber y poder en espacios del arte: pedagogías/curadurías críticas: https://revistaerrata.gov.co/contenido/aprender-desaprender

Villegas, F. (2021). Rumores. Epistemologías racializadas y saberes anticoloniales. Obtenida de: Contranarrativas: https://www.contranarrativas.org/r-u-m-o-r-e-s

***Este texto fue modificado en febrero 6, 2024, y originalmente publicado en NodoCultura, https://nodocultura.com/2021/12/10/imaginar-radicalmente-los-museos-posibles/, en diciembre 10, 2021. También se presentó una versión de éste como conferencia en el II Encuentro Binacional de Museos y Centros Culturales de Ciudad Juárez, 22 de septiembre de 2022. 


  1. En este punto, dejo de pensar en “el” museo con una definición que lo uniforma, sino supongo esos museos posibles, desiguales, afectuosos, aquellos que no responden ni actúan bajo conceptos que les son lejanos (ni tienen por qué hacerlo). Sobre la definición de museo: https://habemuseos.org/2019/10/05/museo-por-nayeli-zepeda/. ↩︎
  2. Se han mantenido tantas conversaciones sobre la transformación del museo, sus estructuras y operaciones, y en muchos casos hemos logrado contar con espacios que han pasado de los objetos a las personas y a las relaciones; en otros tantos, se trata de una retórica que no supera en la práctica la autocomplacencia y el estancamiento. La realidad es otra: apresurada, inestable, y el museo no logra alcanzarla. ↩︎
  3. Además de retomar el concepto de autoridad compartida en los procesos interpretativos, habría que confrontar al museo y la cultura, en sus estructuras y activaciones, como instrumento de colonialidad y hegemonía (Villegas, 2021). ↩︎
  4. Para Saidiya Hartman, la “fabulación crítica” es un método de investigación y escritura que trae a la superficie voces que han sido silenciadas y hace visible las condiciones de una dimensión de la historia que parece imposible, es decir, aquello que hubiera podido ser (Hartman, 2008). Éste es una aportación enorme a la forma de abordar los archivos desde la teoría crítica: a partir de lo que no está en ellos, de lo que no sabemos, de lo que no hemos contado. ↩︎
  5. Contrapuesto a un modelo de expansión y colonización (Altés, 2018). ↩︎
  6. En respuesta a las condiciones laborales (despidos, reducción de salarios, jornadas extensas) a las que ha sido sujeto el personal educativo de las instituciones culturales durante la pandemia, en el Encuentro de Educadorxs de Museos 2020 se retomó esta idea del texto “Architectures of Encounter, Attention and Care. Towards Responsible Worlding Action” de Alberto Altés, en The Constituent Museum. ↩︎